La convivencia en pareja en esta situación donde el Coronavirus acecha, no está siendo sencilla en absoluto.

La expectativa de que se estropee nos da un poco de mal rollo. Creemos que estar juntos tantos días y más en una casa de 50 metros podría pasarnos factura, aunque de momento no está pasando. (Alejandra, Barcelona)

De la noche a la mañana la gran mayoría nos hemos visto obligados a encerrarnos en casa (sí, por favor #quédateencasa), solos, con nuestros padres, con nuestra pareja y/o nuestros hijos.

Hoy quería escribir acerca de las parejas. Pocos nos habíamos visto en una igual. Un confinamiento 24/7 con gente muy cercana. Gente  muy querida a la que la gran mayoría de las veces le destinamos solo una parte de las horas del día y es a oscuras y mientras compartimos horas de sueño.

La mayoría de estas parejas están inmersas en un proceso en el que compartirán el mayor tiempo juntos, por encima de un viaje, vacaciones o luna de miel. La convivencia en pareja se complica.

Un viaje se supone que lo realizamos porque queremos, estamos en un buen momento o tenemos expectativas de pasarlo francamente bien. Viajes, en los que no es infrecuente se produzcan roces de mayor intensidad que a lo largo del año. Otro momento que merece especial atención es después de navidades. El famoso día D (por divorcio). El primer día hábil después de Navidad en el que se formulan gran número de separaciones. En este caso múltiples factores influyen, familia política, gastos extra, expectativas poco realistas acerca del tiempo que vamos a pasar juntos  pero sobre todos ellos uno de estos factores resalta: mayor tiempo de convivencia.

Para mi es importante compartir momentos y es raro decirlo así porque compartes cada segundo. (Ramiro, Madrid)

Todo tipo de parejas se suman a este confinamiento: con hijos; tras muchos años de relación; justo después de haberse mudado; en países diferentes por circunstancias laborales, etc. Un confinamiento que no es voluntario, que rompe abruptamente nuestra rutina y nos coloca en un terreno de juego del que no conocemos nada. ¿Nada? Te conoces a ti mismo, conoces bastante de la otra persona. Pero si te sientes perdido, aquí algunos consejos que esperemos os ayuden a orientaros.

Se trata de una situación sin precedentes, esto genera incertidumbre, descontrol, desorganización. Nos puede llevar a sentir miedo y angustia. Pero es una situación que terminará y  tu casa es uno de los lugares más seguros donde puedes estar. Fruto de las emociones antes mencionadas, no toméis decisiones a la ligera. La convivencia en pareja se verá reforzada por decisiones tomadas con conciencia y coherencia.

Me gustaría poder cambiar el poder hacer algo que no sea en casa, cambiar la rutina de los días de ahora. Pero entonces me doy cuenta de que no puedo cambiar nada de eso, así que no tiene ningún sentido centrarse en esto (Evaristo, Cuenca)

Pensad si eso que habéis comunicado lo habéis hecho de la mejor manera posible, en el momento más adecuado, con el tono y las palabras mejores. Piensa que siempre puede ser mejor en este sentido. Si realmente quieres que llegue tu mensaje, ésta es la mejor forma de conseguirlo. Un reproche puede estar perfectamente legitimado pero no es ni de lejos la mejor manera de comunicar algo y menos de promover un cambio verdadero. Una comunicación adecuada es un gran facilitador de la convivencia en pareja.

Nos hemos dado cuenta que nos gustaba más cuando hablábamos 3 o 4 veces y pocos minutos, que una llamada más larga al final del día. Nos distraíamos más, nos sentíamos más acompañados y compartíamos más cosas (Bruno, Madrid, trabaja en compañía aérea)

También es importante que encontréis vuestro propio espacio. La relación es un nosotros que se compone de un y un yo y es importante darle su lugar. No todo tiene que ser juntos. Acordad pequeños contratos que delimiten estos momentos.

Lo que nosotros intentamos es dedicar tiempo a otras cosas más allá de estar juntos, dejarnos espacio, ella lee o escribe y yo dibujo. (Ana, Madrid)

En estos momentos el aburrimiento, la frustración por no poder salir de casa, las autoverbalizaciones acerca de todo esto, nos puede llevar a experimentar que nuestro pensamiento se abstraiga selectivamente hacia lo negativo. En esos momentos para, identifica estos pensamientos y destiérralos. Y lo más importante, no olvides los básicos.

Tengo un compañero que me apoya, lo siento a mi lado cuando lo necesito (Fabiola, Italia)

L@s psicólog@s insistimos muchos acerca de que la clave consiste no en lo que te ocurre si no en cómo interpretas lo que ocurre. Por lo tanto habrá tantas interpretaciones de esta situación que vivimos como personas. Incluso encontraremos diferencias de interpretación, de cómo se codifica esta situación entre parejas que vivan situaciones muy similares y por añadidura parejas que saldrán fortalecidas y parejas que saldrán dañadas.

Es importante no perder de vista que estamos en una situación excepcional. Miedo, angustia e incertidumbre nos acompañarán en algún momento. No como justificación a ello, pero desde ahí será más fácil comprender ciertas actitudes propias o de nuestra pareja que en primera instancia pueden generarnos rechazo e incomprensión y motivar dar respuestas que no ayudan en esta convivencia.

Pienso que vamos a tener que estar un tiempo aquí y eso me asusta, no se si tendré trabajo mañana, y la persona que está a mi lado estos días se siente igual. Estoy descubriendo una conexión como hacía tiempo que no sentía.(Germán, Zaragoza)

Formas de pensamiento con construcciones que no admiten réplica del tipo “ahora tenemos que..”, “no debes hacer…” limitan mucho el contemplar escenarios donde las cosas no ocurran como necesitamos que ocurran. Siempre es lo deseable ser adaptativos, pero en esta situación se vuelve más imprescindible que nunca el saber ceder, el negociar con nuestra pareja pero también con nosotros mismos. La capacidad de adaptación se convierte en la clave del éxito.

Los primeros días entramos muy fuertes, la casa quedó como una patena pero hemos visto que hay que dosificar las tareas para mantener la cabeza ocupada y luego tratar de disfrutar momentos juntos. Hacemos deporte juntos, un café a media tarde en la terraza sin dramas en la tele ni videos en chats de whatsapp. En cualquier caso ser conscientes de la situación y que si te aburres, te aburres más probablemente con tu pareja que  de tu pareja. (Arturo, Madrid)

Para terminar dar las gracias a todos aquellos que participasteis contestando a nuestro pequeño cuestionario sobre convivencia en pareja frente al COVID-19: qué cosas te están gustando más de esta convivencia, qué te gustaría cambiar y qué consejo le darías a otras parejas que se ncuentran en esta situación.

 

 

 

 

 

 

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